viernes, 18 de septiembre de 2015

EL FENÓMENO DEL NIÑO



CONSIDERACIONES:
Los eventos calificados de muy fuertes, que se podrían comparar con los eventos de 1982-83 y de 1997-98 han sobrevenido en 1578, 1728, 1790-93, 1828, 1876-78, 1891 y 1925-26, es decir 9 eventos muy fuertes en 475 años, es decir aproximadamente cada 50 años.

Se manifestó siempre con fuertes lluvias provocando inundaciones de grandes proporciones, causando desgracias y muertes sobre todo en el curso de las aguas que bajan de las alturas a tremenda velocidad aumentando su caudal conforme va descendiendo por las faldas de los cerros desde grandes alturas, arrastrando ellas piedras, rocas, barro los que se convierten en proyectiles destrozando todo cuanto encuentran en su camino adquiriendo las aguas tal fuerza que es muy difícil predecir la fuerza que adquiere en su curso imposible contener. El conjunto de fuerzas que trae el torrente.

Resulta imposible crear alguna resistencia para evitar que mueran todos aquellos que viven en el curso de estas aguas, así como los que se encuentren en todos los espacios físicos que cubrirán las aguas.

PREVEER Y GASTAR RECURSOS ANTES QUE LLORAR POR LOS MUERTOS:
Será inevitable que mueran familias enteras, entre ellos niños por capricho de sus padres al vivir en quebradas que son cauce de las aguas, las autoridades y los padres de estos niños deben ser sancionados por la ley, ya que a sabiendas exponen a morir a seres que por su edad, aun no pueden tomar determinaciones para salvar sus vidas.


EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA:
Debe asumir sus responsabilidades, y elaborar una ley que declare intangible estos cursos y posibles cursos, que por la experiencia de otros niños en años pasados todos tienen conocimiento y además crear sanciones drásticas para las autoridades que no intervienen oportunamente y para los padres que esperan y condenan a sus hijos a una muerte segura.

GASTOS DE RECURSOS DEL ESTADO:
Cualquier gasto que se origine para cumplirse con una prevención oportuna que evite perder vidas, no debe ser escatimado, pues estamos seguros que cualquier gasto económico que origine LA PREVENCIÓN ANTE EL FENÓMENO DEL NIÑO será menor al costo que origina, la indiferencia y la improvisación que traerá muerte y destrucción, cuyo costo será mucho mayor, además a los muertos nadie lo resucitará.

SOLO LA COMPRA DE CAJONES Y VITUALLAS
Solo la compra de cajones para enterrar los muertos y vituallas NO ES PREVENCIÓN, sino esperar la fatalidad, como si existiera un determinismo fatal, prevención es evitar la pérdida de vidas humanas bajo responsabilidad de los padres y autoridades si se trata de niños, ancianos y discapacitados
Para los que sabiendo lo que les sucederá también existen sanciones, los suicidas previamente deben ser sancionados las autoridades  que tienen estas responsabilidades deben cumplir sus funciones que para eso cobran sus sueldos y no para esperar los millones de soles de ayuda humanitaria y con lamentos hipócritas y cual magos hacerlos desaparecer.

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