miércoles, 7 de junio de 2017

LA MALDICIÓN DE UNA PRIVADA: ODEBRECHT

LA MALDICIÓN DE UNA PRIVADA: ODEBRECHT
Por: Ricardo Pérez Torres Llosa
(Exclusivo para “ALMA PORTEÑA”)

Esta empresa, creada en Brasil, una transnacional del magnate Marcelo Odebrecht, llegó al Perú durante la década del ochenta.
Fue otro producto del sistema crematístico mundial
Aquí operó su filial Odebrecht Perú Ingeniería y Construcción S.A.C., la cual ha firmado un acuerdo con la Fiscalía de la Nación para resarcir los daños cometidos. Pero esto no es sino una luz de bengala. Qué tal arreglo.
A estas alturas inaceptables considerar los acuerdos de confidencialidad, los perdones, ni siquiera el D.L. 13.01

La susodicha, con el propósito de conseguir mayores ganancias, recurrió a los manejos sucios de la corrupción, comprando conciencias, como se dice, rompió mano, coimeando. Y en sus redes, siendo ya una mafia, cayeron políticas, empresarios, periodistas, publicistas, no sólo de su país, donde reventó el chupo después de la gestión del proletario Lula, inclusive manchó al partido de éste.

Desde el año 2014 el caso  “Lava Jato” era comidilla de titulares, en especial al caer Leo Pincheira, quien fuera presidente de la Constructora OAS.

La empresa capitalista monopolista busca las formas de actuar dentro de la esfera industrial, comercial, etc. La mayoría opera presionando a las autoridades tenemos así a ésta, la Odebrecht metida incluso en el problema del peaje de Puente Piedra.

Ahora, gracias a los adelantos de la tecnología, de la información digital, distinta a la de pasadas épocas, o sea del 70 hacia atrás, se sabe en menos de un minuto lo que sucede dentro del mundo. Asunto pues de la llamada globalización, nuevo término del imperialismo.

La Odebrechtomanía resulta un escándalo que rechaza el Perú de hoy, su ciudadanía decente.

Toda la gente asombrada, lo mismo le ocurrió a los cariocas del 2013 al enterarse de la cuestión “Lava Jato”, que la policía investigó. También a los 12 países de nuestra América donde la Odebrecht desembolsó 788 millones de dólares para sobornar.

Si las investigaciones al respecto son serias, ganan tiempo, van a rodar muchas cabezas  de quienes se consideraban morales, transparentes, cucufatos,  tremendos bribones a los que le espera la cárcel; pero mejor sería el fusilamiento con valor agregado a favor de los bancos de donantes.

En el país de la samba, 77 colaboradores listos a despacharse botando la inmundicia de la corrupción que los hizo cómplices. Tarea ardua para el juez Sergio Moro, sugiriéndole ver el film “Z”

Desde el régimen de Belaúnde hasta el de Kuczynski cubre la sombre siniestra de Odebrecht. Vale decir, metida en cada gobierno que empezó de 1980 hasta el de turno corrompiendo a los buscadores solamente de lo suyo, a funcionarios de toda índole, no importándole a éstos el bienestar, la seriedad, del país.

Interesada por el oro negro, el gas, el agua, las construcciones, etc., fue poco a poco estirándose como una serpiente, pues se creía inmortal, un día sin embargo la descubrieron cuando parte de sus miembros fallaron porque el delito nunca pasa desapercibido.

Razón le asiste a los de las iglesias al decir que  Dios castiga lo malo, no tarda una vez que señala su índice.

Aquel día de la tarde negra, Brasil voló por los aires. Un Bing bang. Enseguida comenzaron las reventazones a lo largo de otras naciones.

¿Sólo 29 millones o 30 de soles en calidad de devolución al Estado peruano por las ganancias ilegales que obtuvo, del 2005 al 2015, producto de obras públicas?. Los daños, los perjuicios, cometidos contra el Perú son mayores. Del tamaño del Himalaya. Esa suma no nos desagravia.

Odebrecht ha atentado contra la soberanía, la moralidad, de las gentes de los pueblos, de la civilización. Punible comportamiento de una empresa de las privadas del planeta.

¿Qué merece la antedicha? Indiscutiblemente está descalificada.
Su presidente tiene ya que cantar claro, echar a todos los corruptos, salvarse del infierno si desea partir hacia el purgatorio. En este instante vive ensuciado tras haber vivido como un Midas orgulloso, indolente, luciendo pecho de pavo.

Exige el Perú sanciones drásticas, sin excepciones, para estos delincuentes del terno, ambo y corbata, enemigos del Estado, traidores a la patria, “sepulcros blanqueados”. Peores que esos consignatarios del guano del XIX.

¿La comisión “Lava Jato” del congreso de la república es confiable?



                                                           Lima, Enero del 2017
                                                           “NUEVA AMÉRICA”
                                                           (Agencia de Prensa Alternativa)












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