jueves, 14 de octubre de 2010

LOS REVOLUCIONARIOS MERCANTILISTAS LE GANARON A LA DEMOCRACIA EN EL PERÚ, SU ROL PARA ALCANZAR LA JUSTICIA SOCIAL


Desde el gobierno de Fujimori (1990) a la actualidad, se fueron dando las condiciones para crear grandes economías en desmedro del reconocimiento a que tiene derecho todo ser humano en las sociedades a las que pertenece.

Como es el caso en nuestro país, se tuvo que cambiar nuestra Constitución (1979) sin razón alguna, salvo la voluntad de un dictador.

Es así como se abrió las puertas para que se dieran una serie de leyes acorde con la nueva Constitución, maniatando a la ciudadanía a las conveniencias de los grandes capitales, obligando a los trabajadores de todos los niveles a alquilarse por migajas, eclipsando el sol del derecho, la razón y la justicia social.

Hoy nos encontramos frente a un grupo de administradores del gran capital que usando las armas legales que le brinda el Estado pro servilismo.

Las riquezas naturales que posee nuestro país no pueden disfrutarlas las grandes mayorías, pauperizándolas económicamente hablando, con sueldos miserables, condiciones y trato inhumano, impidiendo a las grandes mayorías a no llegar a alcanzar óptimos niveles culturales, alimentación, educación, salud.

No siendo lo enumerado tan calamitoso sino que todo este sacrificio no servirá para nada puesto que las ganancias y el mismo gran capital “son golondrinas” que al llegar nubarrones oscuros miraran en busca de anidar en mejores condiciones, sin consideración alguna.

Dejándonos en un medio sin seguridad alguna, expuestos a la delincuencia y la anarquía producto de las necesidades extremas a las que podríamos llegar.

Todo esto tomará algún tiempo y las generaciones venideras sólo podrán conocer lo que la historia tenga a bien mencionar, bajo el filtro de intereses no santos.

Esperamos que las reservas morales y los sentimientos positivos por nuestra patria reviertan estos nuvarrones negativos y nuestros pueblos alcancen el desarrollo que todos los seres de bien anhelamos para nuestra sociedad.

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